Escuela de Ingeniería Industrial

El sábado 17 de octubre de 2015 el desfile de futuros graduandos estaba encabezado por tres estudiantes que ostentaban promedios académicos que no bajaban de 4.5, un logro no menor. Todas ellas, sí, porque las mejores graduandas de la Universidad del Valle tenían el honor de ser mujeres, y se ganaron este reconocimiento a pulso, sosteniendo ese nivel a lo largo de 5 años de arduo trabajo académico.
Valeria Clement Caicedo recién egresada del programa de Ingeniería Industrial, con un promedio acumulado de 4.67, era una de esas tres estudiantes que lideraban el grupo. “En el momento de llevar la bandera sentí mucha emoción. La verdad me tomó unos cuantos días en asimilar lo que había vivido después de estos días, orgullo y satisfacción” nos cuenta. Fuera de comandar el grupo de graduandos Valeria tomó asiento en las dos primeras filas del auditorio al mismo nivel de graduandos de doctorado y otros galardonados. El promedio mayor a 4.2 fue uno de los requisitos entre otros (del acuerdo 009), que Valeria alcanzó para estar sentada allí y lograr esa posición.
Este camino que llevó a nuestra egresada a recibirse con honores ha sido apoyado por todos los integrantes de su familia, tanto así que destaca el protagonismo de sus padres y su hermano como pilar fundamental de este recorrido. “El rol de mis padres y mi hermano en el proceso es un rol protagónico. Contar con su amor, apoyo y confianza siempre es esencial para mí y fortalece mi camino al aprendizaje. Como decimos en mi casa, el logro no es solo mío, el logro es de toda la familia”.
Mientras leen las distinciones por las que cada estudiante está sentado en esa fila de privilegiados, Valeria sonríe y se le ilumina la mirada. También es una de las estudiantes que obtuvo la beca “Jóvenes Ingenieros” que le permitió aprender el idioma alemán durante un año, y después, viajar a la Universidad de Hamburgo en Alemania, donde realizó un intercambio estudiantil con una beca del DAAD: Servicio Alemán de Intercambio Académico.


La experiencia de cursar un año por fuera, porque aparte del periodo de la beca realizó una pasantía, le permitió confirmar que “la Ingeniería Industrial trasciende de las industrias a la sociedad, y que tenemos muchas herramientas para aportar al crecimiento de nuestra ciudad y nuestro país” cuenta Valeria. Aportes que pudo empezar a forjar en este camino profesional con su tesis de pregrado titulada “Análisis económico del aprovechamiento energético de biogás en un relleno sanitario” que consiste en determinar si un proyecto de este tipo es factible o no, y en su práctica en Tesa Alemania, una empresa que produce adhesivos para la industria y el consumo masivo. Y viceversa, pues los aportes, la retroalimentación y el aprendizaje que también ella ha recibido, es lo que más destaca Valeria. Actualmente se encuentra trabajando en Tesa Colombia.
Valeria se despide de su universidad pero antes saca tiempo para contarnos que “los años en la Universidad del Valle fueron memorables. Me dejó, además de muchos conocimientos teóricos y compromiso social, grandes amigos y gratos recuerdos que espero perduren en mi memoria. Viví y compartí jornadas enteras en el CEII [Centro de Estudios de Ingeniería Industrial], la biblioteca, plazoleta y en la escuela, aprendí y fui muy feliz”.
Sobre la Escuela de Ingeniería Industrial, la mejor graduanda del programa sólo tiene palabras de elogio y agradecimiento. Según ella la Escuela le ha dejado “aportes con respecto al crecimiento en mi vida estudiantil y profesional, amor por el conocimiento, ejemplos de vida y algunos profes que con sus palabras y consejos llevo siempre conmigo”.
La Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad del Valle desea a Valeria la mejor de las suertes en este nuevo camino. Tenemos la seguridad que con su disciplina y compromiso este será uno de los tantos reconocimientos y logros que le quedan por cumplir y disfrutar. ¡Enhorabuena!

