
Hace unos días la Oficina de Comunicaciones y Eventos de la EII (OCYE) entrevistó al egresado Gerardo Andrés Ortiz Rivera (GAOR), graduado en 2007, para que nos contara la experiencia de su paso por la Universidad del Valle.
OCYE: ¿Qué aspecto del Programa Académico de Ingeniería Industrial crees que fue el más enriquecedor para tu carrera profesional?
GAOR: Hubo varios programas que me ayudaron mucho y fueron muy importantes. Principalmente Ingeniería Económica, toda la línea financiera, evaluación de proyectos, viabilidad que tomé con el profesor Diego Manotas, fue fundamental. Él ha sido uno de mis grandes maestros, resalto también los tiempos y espacios con el profesor Pablo Manyoma y lo aprendido en Investigación de Operaciones con el profesor Héctor Toro.
OCYE: ¿Cuál fue el reto más grande que enfrentaste durante tus años de formación?
GAOR: Fueron dos retos principales. Primero, mudarme de Pasto a una ciudad nueva siendo adolescente. Nueva universidad, nuevos desafíos, una cultura distinta… Fue todo un cambio. El segundo reto fue el salto de la academia a la vida profesional. Es un proceso complicado, pero esos momentos marcan toda la carrera, especialmente cuando pasas de ser un estudiante con muchas ganas de aprender a un profesional que aplica lo aprendido. Y esos retos hay que disfrutarlos.
OCYE: ¿Cómo crees que el programa te preparó para el mundo laboral?
GAOR: El Programa siempre fue de alto nivel, ofreciendo diversos frentes académicos y culturales, con docentes de gran calidad. Esto te permite conocer a personas de diferentes contextos sociales y académicos, lo que enriquece mucho más que el aprendizaje académico. Participé en deportes y también me involucré en ANEIAP, capítulo Universidad del Valle, lo que me permitió desarrollar liderazgo y perspectiva social. Sin duda, le agradezco a la Universidad del Valle y al Programa en particular dos valores clave: la capacidad de análisis y la recursividad. Estas habilidades son fundamentales para enfrentarse al mundo laboral, que exige constante adaptación y evolución. Cuando uno lo tiene todo el resultado es uno, cuando uno está limitado y tiene que dar el mismo resultado, hay que ser recursivos y ese proceso, en el largo plazo, arroja unos resultados diferentes. Esa creo que es la gran ventaja que nos dio la Universidad.
OCYE: ¿Cómo has visto la evolución de la ingeniería industrial desde que estudiaste hasta ahora, que la ejerces?
GAOR: La ingeniería industrial es una carrera con múltiples aplicaciones laborales: desde la producción hasta las finanzas. Es una carrera que ofrece muchas oportunidades a los egresados, permitiéndoles adaptarse a diferentes sectores. He visto que el programa ha evolucionado, con avances significativos en el componente académico a nivel local e internacional, especialmente en intercambios. Estoy seguro de que sigue innovando, y los docentes continúan adaptándose a los rápidos cambios tecnológicos.
OCYE: ¿Cuál ha sido tu trayectoria desde que te graduaste hasta el día de hoy?
GAOR: Tuve la suerte de ingresar al Banco de Occidente en octavo semestre, para hacer mi práctica profesional. Después de una recomendación interna y los resultados de los exámenes, ingresé como profesional. Trabajé allí durante cinco años, primero como analista financiero y luego como jefe de análisis y presupuestos en la banca de vehículos. Después decidí estudiar inglés en EE. UU. por seis meses, lo que me abrió puertas para cambiar de sector. Regresé a Colombia y me uní a Fanalca en Cali como gerente comercial de un concesionario de autos de Honda, estudié un MBA en la Javeriana y luego fui director Administrativo y Financiero de Honda Autos a nivel nacional. Durante los últimos cinco años en Fanalca, fui Gerente Nacional de la red de motocicletas. En 2018, regresé a Pasto y actualmente soy Gerente General en una clínica especializada en ortopedia y traumatología, que atiende todo el suroccidente del país. A lo largo de mi carrera, también he completado estudios de liderazgo en la Icesi, mercadeo digital en Los Andes, y me he formado en diversas áreas para el rol que desempeño hoy.

OCYE: ¿Eso era lo que aspirabas cuando estabas estudiando?
GAOR: Sí, sin duda alguna. Uno de mis grandes sueños era ser parte de una multinacional, por eso me preparé en inglés, ya que dominar un idioma adicional abre muchas puertas, tanto a nivel profesional como personal, y sigo siendo un firme defensor de eso. Tuve la fortuna de trabajar en grandes entidades de diferentes sectores y crecer profesionalmente muy rápido pero de manera consistente gracias a los Maestros que tuve en el camino y me catapultaron, y además emprender con familia y amigos; ¡por supuesto aún sigo en el camino! Todavía tengo metas por cumplir. Banco de Occidente fue una gran escuela a nivel personal y profesional, posteriormente trabajar en una empresa como Fanalca, donde tienes la posibilidad de gestionar un proceso completo, implementar, innovar y ejecutar, fue muy valioso. Disfruté mucho ese proceso, y ahora, al regresar a Pasto como Gerente General de la Clínica Traumedical, tengo la posibilidad de aplicar toda mi experiencia y trayectoria, lo que me permite crear e innovar, todo esto gracias a los conocimientos adquiridos y gracias a la confianza de amigos de todos la vida que creyeron en mi formación y trayectoria. Paralelamente, he emprendido, algo que siempre quise hacer desde mis primeros meses en la universidad. Hoy, junto a mi esposa y grandes amigos, tenemos un Centro de Rehabilitación - CELERY- que ofrece fisioterapia, medicina alternativa y deportiva, que complementa la línea de trabajo en la que estoy actualmente. Esta fue una de las razones por las que decidí mudarme a Pasto, una ciudad más pequeña donde las oportunidades de emprender y contribuir a mi tierra son mayores. Además, tengo una Agencia de Investigación de Neurociencias en Cali con un socio que conocí en mi camino, y con mi familia, un emprendimiento de fabricación de dotaciones administrativas y hospitalarias. Mi decisión de regresar a Pasto fue muy acertada. Hoy disfruto de mi familia, mi esposa, una hermosa hija, mis amigos de toda la vida y la motivación diaria de agregar valor a los negocios que lidero.
OCYE: Pasemos al premio que ganaste el año pasado, el reconocimiento por excelencia empresarial. ¿Qué significó para ti recibir ese importante galardón en el gremio?
GAOR: Sin duda, es un reconocimiento muy especial. Mi trayectoria en el sector salud ha sido relativamente corta, ya que vengo del sector financiero y automotriz. Sin embargo, en estos dos años he logrado recibir el premio como líder empresarial, lo que destaca no solo el buen desempeño económico de la organización, sino también el impacto social que hemos generado. Además, fui nombrado Clúster Manager del sector salud en Nariño, con el objetivo de reunir a los líderes del sector para implementar proyectos que posicionen a Nariño como un referente en la oferta de servicios de salud de calidad. Fue un honor recibir este reconocimiento.

OCYE: Felicidades. Algo que me causa curiosidad es cómo lograste vincular la ingeniería industrial con el sector salud, y cómo fue el paso de la industria automotriz a este sector.
GAOR: Los cambios siempre han sido bruscos. Primero, el salto del sector financiero al sector real fue un cambio importante, y luego, pasar del sector automotriz al sector salud fue un desafío aún mayor. Sin embargo, reitero que la ingeniería industrial y la recursividad que nos enseña el programa de la Universidad del Valle, junto con la capacidad de análisis, me han permitido adaptarme fácilmente. Al final, todas las industrias, ya sean de servicios o productos, comparten una base similar, y lo único que cambia son los ajustes según el sector. Tener la capacidad de adaptarse y trabajar en equipo, algo que nos enseñaron en la universidad, ha sido clave. En la Universidad del Valle aprendimos a ser humildes ante el aprendizaje y a trabajar con equipos diversos, lo que nos prepara para interactuar con personas de diferentes campos y niveles.
OCYE: Un poco relacionado con lo que mencionas, ¿cuál crees que es la diferencia entre ser ingeniero industrial de la Universidad del Valle y serlo de otra universidad?
GAOR: Sin duda, la Universidad del Valle es la mejor para los mejores. Ese lema no es casual, y se aplica también a la ingeniería industrial. Aunque otras universidades puedan tener pénsum similares, lo que nos distingue es la capacidad de análisis, la recursividad y el nivel de exigencia con el que nos formamos. Eso se refleja en la vida real, porque cualquier reto que enfrentamos no nos queda grande, ya que desde la universidad nos enseñan a ser resilientes y a enfrentarlo todo con preparación.
OCYE: ¿Hubo algún docente que te marcó, inspiró o admiraste durante tu carrera?
GAOR: Tuve varios profesores que siempre confiaron en mí y me guiaron tanto a nivel personal como profesional. Primero, el profesor Pablo Manyoma, con quien compartí varios momentos académicos y deportivos, jugando fútbol. Le tengo una gran admiración y gratitud, ya que fui su monitor y siempre me apoyó. También el profesor Diego Manotas, quien me acompañó durante todo mi proceso académico. Me exigió mucho en la parte académica, pero al final, siempre confió en mí. En 2005, cuando decidí quedarme en Cali durante mis vacaciones para estudiar inglés, el profesor me llamó para recomendarme para una entrevista en el Banco de Occidente. Esa llamada fue clave para mi carrera, y gracias a su confianza, pude vincularme a la entidad. Desde entonces, he venido construyendo mi carrera y siempre he contado con él como un confidente y guía. Le agradezco enormemente todo lo que me enseñó y por confiar en mí en ese momento tan importante.
OCYE: Para finalizar, ¿qué consejos les darías a los estudiantes actuales del programa?
GAOR: Les diría varias cosas. Primero, que confíen en que están en una gran universidad y en un excelente programa. Confíen en el proceso, todas las materias son valiosas y aportan mucho. Aprovechen el conocimiento de sus profesores, quienes más allá de ser docentes, son grandes mentores. Un consejo que me dio el profesor Diego Manotas, y que considero valioso, es que no se apresuren a estudiar una especialización o maestría inmediatamente después de graduarse. Es importante darle tiempo, porque lo que uno disfruta en la carrera o académicamente puede ser diferente a cómo lo aplica en el mundo laboral. Salgan, trabajen y aprendan. Disfruten de las diferentes áreas que ofrece la carrera. Sin duda, esta carrera abre muchas puertas, tanto como empleados, como emprendedores o empresarios, y tiene todas las herramientas necesarias para que cada uno pueda avanzar en los proyectos que tenga.
OCYE: Muchas gracias por este espacio, Gerardo. ¡Feliz día y hasta pronto!
GAOR: Con todo gusto, ¡hasta pronto!

