Sanitarios obtuvo Distinción Laureada

Un auditorio que rebosó su capacidad y dejó a muchos expectantes a sus afueras, fue testigo de la sustentación de la tesis doctoral “Localización de Rellenos Sanitarios en Áreas Urbanas de Rápido Crecimiento” a cargo del Profesor Pablo César Manyoma. No era para menos pues la tesis obtuvo la mención de Laureada.
El evento tuvo lugar el día primero de septiembre en el Auditorio de la Dintev de la Universidad del Valle. Se realizó en ese espacio porque uno de los evaluadores del trabajo pertenecía a una Universidad en España y era necesaria la transmisión vía streaming.
El profesor Pablo Manyoma llegó a la Universidad del Valle hace ya 17 años. Su pregrado en Ingeniería industrial lo realizó en la Universidad Autónoma de Occidente pero su maestría y doctorado en Ingeniería los cursó en nuestra universidad. Antes había desempeñado sus labores como Ingeniero Industrial en el sector azucarero y en el Centro de Productividad del Pacífico, pero la vocación docente siempre estuvo presente a lo largo de su vida académica, de ahí que cuando apareció la oportunidad de ejercer la docencia no tuvo que pensarlo dos veces; más en un espacio donde se promueve la investigación y la excelencia.
La tesis se enmarca en aspectos concernientes a la teoría de localización y más precisamente en la localización de Instalaciones no deseadas, esa clase de Instalaciones que nadie quiere tener cerca. Aquí surge el problema que tiene Colombia en materia de rellenos sanitarios. Toda la población es consciente que necesita el servicio y que recojan sus desechos, pero que éstos sean ubicados lo más lejos posible de su residencia. Lo que no contemplan es que “lo más lejos posible de nosotros es lo más cerca posible de otros” sostiene el profesor Manyoma.
La decisión de localizar un relleno sanitario se convierte en un tema de gran importancia regional, y no sólo para la ciudad donde está. Por eso, cuando inició el proceso de planteamiento de la tesis, uno de los objetivos del profesor era que su trabajo no sólo le sirviera para obtener el título de doctor sino que significara un aporte para la sociedad y la región, apuntando a problemas coyunturales con soluciones posibles. Es decir que ese camino de 4 años que inició en agosto de 2011 significara un aporte a las soluciones efectivas que necesita un país con un crecimiento desordenado, propio del tercer mundo.
Este trabajo nació de una alianza entre los Doctorados en Ingeniería Industrial e Ingeniería Sanitaria y Ambiental. Aunque el tema remita inmediatamente al manejo de residuos, materia propia de la Ingeniería Ambiental, las instalaciones, tienen operaciones, problemas de logística, problemas de flujo, todos estos son problemas de una cadena de abastecimiento como las que se trabajan desde la Ingeniería Industrial. “Un relleno sanitario, es una obra de Ingeniería muy bien hecha. No es un basuro como lo llamábamos nosotros, ni es un hueco donde yo tiro basura y ya. Un relleno sanitario es una obra de Ingeniería: tiene necesidades de acceso de vías, operaciones de maquinaria pesada, muy poco personal. Es una obra que puede tener más de 300 hectáreas, esto implica que su ubicación debe ser muy bien pensada y además de contemplar nuestro crecimiento cómo áreas urbanas que somos”, aclara el profesor.


Entendiendo esas necesidades la tesis brinda la posibilidad a los grandes entes decisorios y gubernamentales, de contar con herramientas calificadas para ubicar esta clase de instalaciones, bajo las condiciones físicas y sociales propias de nuestro territorio. De esta manera divide en tres etapas los aportes metodológicos y teóricos que propone. La primera de ellas es la necesidad de un marco regulatorio, que para nuestro país ya existe, es muy bueno, pero no se aplica con suficiente rigurosidad. La segunda etapa muestra que la escogencia de sitios posibles implica antes entender un conjunto de posibilidades basadas en otros criterios diferentes a la selección, como por ejemplo: el suelo, el clima, las prohibiciones de ríos, reservas naturales, sitios históricos, iglesias, por nombrar algunas de las variables que se necesitan para definir si es viable, y si existe ese conjunto de posibilidades técnicas. Y la tercera, son los criterios con los que se va a seleccionar y las funciones de desempeño que salen de esos criterios de selección, como uno de los mayores productos de la tesis. Todo este proceso acompañado de una taxonomía de tres tipos de decisión, definidas por el profesor que garantizarían la buena elección del lugar para ubicar la instalación. Estos tres tipo de decisión son: las tarifas de servicio y costos, el impacto ambiental y el impacto social.
Paralelo al desarrollo del doctorado el Profesor Manyoma participó en congresos académicos realizados en Vancouver y Ámsterdam; también hizo parte de encuentros regionales de estudiantes en la Universidad del Valle y otras universidades de la región. Sumado a esto la dirección y tutoría de varias tesis de pregrado; algunas de ellas se convirtieron en artículos que próximamente serán expuestos en congresos internacionales.
“De las cosas que más extrañé durante el doctorado fue no dictar clase” comenta el profesor, pero resalta que la disciplina adquirida y sistemática de sentarse todos los días a pensar qué hacer y cómo va a salir el trabajo, es uno de los aportes más importes para su ejercicio docente.
La Universidad del Valle ha sido uno de los pilares más importantes en la carrera profesional del profesor. “Me siento un producto 100% vallecaucano y gran parte de eso se lo atribuyo a la Universidad del Valle, es la mejor” destaca. También, aunque los nuevos estándares de medición no lo respalden siente que hay algo intangible que los indicadores no pueden medir, y es el cambio que se produce en el perfil de nuestros estudiantes al entrar y al salir de la universidad. “Ese cambio cultural y personal no se puede medir. Técnicamente muchos van a ser buenos, van a lograr vincularse con la sociedad de diferentes maneras, pero ese cambio de persona yo creo que sólo se logra en esta universidad”, finaliza con orgullo.
En este momento el profesor ha retomado sus labores docentes en el curso Metodologías de Investigación y espera fortalecer la alianza que se ha generado entre la Escuela de Ingeniería Ambiental y la Escuela de Ingeniería Industrial. De ésta ultima sostiene: “esta es una escuela muy superior, y no lo decimos sólo nosotros, sino las acreditaciones. Muchos de nuestros estudiantes están fuera del país estudiando, son aceptados en becas. Nuestra maestría está consolidada, es conocida y reconocida, el doctorado está empezando y hacer el ciclo completo de pregrado, maestría y doctorado no es fácil. El camino que estamos recorriendo es importante. Esta escuela como dirían algunos no tiene techo”.
